La niña que llora

En nuestra tradición la tierra vive y cuando sufre bota sus lágrimas. La historia cuenta que cuando una niña cumplió la edad de la menstruación, la mamá la guardó en la casita dentro del tambo y a medida que la observaba, la niñita iba creciendo, fue cogiendo peso y se fue llevando el piso para abajo; de un momento a otro desapareció en la tierra, en el mundo de abajo, ahí está acostadita. Cada vez que algo la molesta, ella mueve un dedito y hay temblor; cuando el río crece, sin llover en las cabeceras, es que ella está llorando porque siente algo raro. Llora sin moverse, pero si algo muy fuerte la llega a molestar, ella se voltearía y así voltearía el mundo.
Eso quiere decir que si se toca mal nuestra tierra es como tocar nuestra vida, y maltratarla es como pegarle a la madre; entonces, ella tiene que responder. Todo lo que sucede: temblores, maremotos, grandes crecientes son como una respuesta de ella.

Fuente: QUINIENTOS AÑOS DESPUES... TESTIMONIO DE LAS COMUNIDADES INDIGENAS Y DE LA ORGANIZACION REGIONAL EMBERA WAUNANA DEL CHOCO, OREWA. Recopilado por DIEGO ARANGO RUIZ. COLOMBIA PACIFICO TOMO II Pablo Leyva (ed.) Biblioteca Luis Ángel Arango.